¡Magia en el gimnasio de Quinta Porrúa para los alumnos de Educación Infantil!
Mostrando entradas con la etiqueta instalaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta instalaciones. Mostrar todas las entradas
lunes, 28 de febrero de 2022
jueves, 9 de diciembre de 2021
Instalación de luces, sombras y proyección del color
En la última instalación de infantil se establecen tres espacios bien diferenciados, aunque posibilitan que, aquello que niños y niñas encuentren en dichos espacios, viaje de un lugar a otro y que los habiten como deseen hacerlo.
La clase de 3 años en conjunto se acerca al retroproyector, probablemente atraídos por la intensidad de la luz y por la sorpresa de encontrar algo que ven por primera vez.
Casi de inmediato, su atención se fija en el espacio delimitado por papel en el suelo y la pared, y por una sencilla cortina de trapillo y tiras de papel celofán frente a la que se dispone un pequeño flexo que proyecta los colores del celofán y las sombras de vasos, tapones, así como de las propias siluetas de niños y niñas. Encienden las linternas y observan con detenimiento los objetos y los grandes círculos que la luz dibuja sobre el suelo, manipulan, apilan, hacen trasvases.
Tras haber conquistado un espacio, cuatro se atreven a separarse del grupo para continuar explorando, mientras que los otros dos aprovechan para ocupar el hueco que ha quedado para continuar investigando a su ritmo, más confortables, con calma.
Los pasos se dirigen esta vez al refugio, inundado por los colores que atraviesan la tela y que son proyectados en un lateral. La montaña de papel triturado en el medio comienza a deshacerse y a flotar en el aire entre saltos, coordinación de manos, invitaciones al juego implícitas acompañadas de gestos y risas. El refugio alberga cada vez a más niños y niñas, que deciden traer elementos del primer espacio, estableciendo nuevos diálogos entre objetos, que en cada par de manos son diferentes y que por momentos se unifican a través de la imitación de unas a otras.
Por último, el espacio del retroproyector cobra vida y una niña descubre la sombra de sus manos en la tela, sobre los colores. Después se transforma en mesa de luz más que en un retroproyector, aunque eso no impide que la imagen del juego siga cambiando en la tela y ofreciendo una luz diferente en el interior del refugio.
Estas son, tan sólo, algunas de las historias casi mágicas que cuentan los escenarios lúdicos tras haber sido habitados.
lunes, 15 de noviembre de 2021
Instalación "Hojas enredadas"
Las niñas y niños de Educación Infantil experimentan en un escenario preparado con elementos naturales
Cuando las niñas y niños de tres años comienzan a jugar, el sol se cuela por las ventanas y se suma sutilmente al juego, bañando la red y las hojas de luz, dándoles nuevos matices. También baña sus pequeñas manos, que danzan, emocionadas, de un objeto a otro, unas más tímidas, otras más decididas.
Sus miradas se detienen ante aquello que se les antoja más interesante, se posan sobre los troncos grandes y los palos, que quizás invitaban a construir y a seriar según las hipótesis de juego, pero ahora son instrumentos improvisados, una prolongación de los brazos para intentar abrazar un buen número de hojas, tal vez en un martillo para comprobar la resistencia de la calabaza. Es bonito ver cómo se multiplican las posibilidades del juego, cómo el discurso que entablan con el espacio enriquece la propuesta, las vidas de los materiales, contemplar cómo se despliegan los 100 lenguajes de los que hablaba Loris Malaguzi.
Un niño de 5 años intenta, desde los extremos, alcanzar con su mano las hojas que se posan en la red y, al ver que no lo logra, toma un palo -no sin antes descartar varios por tener menor longitud- y logra su cometido. Poco después, los extremos de la red son agitados entre risas, mientras las hojas saltan, vuelan y pintan el aire con sus tonos verdosos, rojizos y ocres durante un instante; la alegría como banda sonora, el aparente caos como escena, el juego como hilo conductor, los cuerpos en movimiento como actores.
El estanque de hojas se convierte en un lugar plácido para descansar, en una cama mullida sobre la que saltar, en el lugar perfecto para acumular tesoros en forma de piñas y castañas.
Unos dedos acarician, concentrados, las texturas de las hojas; otros experimentan con volúmenes, formas y pesos.
Unas caras aceptan, sonrientes, una invitación de juego a unos metros, quizás curiosas porque descubren un sonido o la nueva utilidad de algún elemento, quizás porque buscan cómplices de juego, y disfrutan de la libertad de decidir en cada momento hacia dónde focalizar su atención. Otras permanecen absortas en una experimentación detenida de uno o varios materiales, disfrutando del abanico de sensaciones que les ofrece.
El juego siempre se abre camino, sólo hay que cambiar la mirada para poder contemplarlo.
lunes, 20 de enero de 2020
¡Estrenamos porterías!
¡Hoy estrenamos porterías! Gracias al eficaz trabajo del taller de carpintería metálica de los Talleres municipales del Ayuntamiento de Santander que siempre nos atienden con diligencia y amabilidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










