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jueves, 11 de marzo de 2010

Carta de un antiguo alumno

Nos escribe un antiguo alumno y padre de antiguas alumnas, Felipe Badía.

Estimado Director:

Diariamente, para ir a mi trabajo, paso por el que fue mi barrio de siempre. No se encuentra cerca de "El Sardinero". Nuestra playa era "La Maruca". Está más para acá. Cerca de Cuatrocaminos. Se trata de Porrúa. Aquello, antiguamente, fue una gran finca. Bajo la "cuestuca" con mi coche, se ha complicado un poquito la circulación con la nueva disposición de los aparcamientos, y me agrada encontrarme con niños que acompañados de padres y familiares acuden al C.P. "Quinta Porrúa". ¡Ya tendrán tiempo de ir al "Pereda"! Era, entonces, el único instituto que había para chicos.

"Mi cole" tuvo una época "dorada". Allí hemos estudiado varias generaciones de jóvenes. Unos bajos de las "casas nuevas" se habilitaron como aulas. Las familias eran bastante más numerosas que ahora. Me quedan muchos amigos y compañeros de entonces. Impartieron sus clases D. Antonio, D. Hipólito o D. José que nos enseñaron a conjugar los verbos o a cantar las tablas de multiplicar. Mi recuerdo y respeto para todos ellos. Fueron otros años y la educación , distinta, nos dejó alguna pequeña "secuela". ¡Era inevitable...!

En estos últimos tiempos, llegué a temer que "mi colegio" se cerrara. En el barrio quedaba menos gente. Muchos de los vecinos, tristemente, han fallecido.Hasta nuestros "curucas" se han "jubilado" aunque "echan una mano", de vez en cuando, al nuevo Párroco de las Salesas. Afortunadamente, veo bastantes caras nuevas. Ha llegado gente joven de muy diferentes procedencias.

Estoy contento. Escucho voces de niños que se acercan al cole o corren por el patio. Sigue siendo pequeño,su patio, como siempre, pero no está nada mal. Cruzando la calle está la "pista" de toda la vida. "Mi cole" se yergue señorial y majestuoso. Hay una nueva generación de profes y de alumnos que dan vida a sus aulas. Me hace feliz comprobar que se diluyó el que parecía ser su final fatídico. No es mi intención ponerme dramático. "Mi cole" sigue ahí. Que nunca nos falte la jovialidad de los pequeños ni la vida de un colegio. Un abrazo a todos los compañeros, a los de antes, y a los de ahora, más jovencitos que este "veterano" que esto escribe.

Atentamente. Felipe Badía.

Muchas gracias, Felipe, por recordar con tanto cariño nuestro colegio.
Con esta carta "inaguramos" la sección: cartas de antiguos alumnos.